Presentación1

 

Tips

  • Expresa con palabras y con actos cuánto los quieres, dales abrazos, besos y caricias: el amor que transmitimos por el contacto físico es increíble. También expresa tus necesidades de afecto y escucha.
  • Cuando les hables, siéntate a su nivel: mirarlos a los ojos nos ayuda a recordar lo que es ser niños y además enfocamos su atención en lo importante. Serás escuchada con más atención cuando no estés estresada.
  • Cuando ellos estén jugando, busca involucrarte cuando tu estado de ánimo esté adecuado: participa en sus juegos, aporta ideas y apóyalos a poner en práctica las suyas. No siempre es conveniente intervenir, observar también es importante. También expresa cuando no estás disponible y deseas un tiempo de descanso…, se vale!
  • Dedica al menos un día a la semana para hacer cosas con ellos: ir al parque, salir al campo, andar en bicicleta, armar un rompecabezas, pintar, bailar, cocinar, hacer yoga, prepara momentos divertidos. Y la pareja? Igual requiere su espacio, tiempo y respeto.
  • Al final de cada día, antes de dormir o durante la cena, (ellos y papá y mamá) pueden platicar y escucharse mutuamente: lo mejor de su día, lo que quizá harían mejor, lo que más les entusiasma del día siguiente y porque no, expresar asuntos que molestan, incomodan, y quizás puedan mejorar o cambiar. Esto alivia la tensión y relaja el saberse escuchados.
  • Involúcralos en los proyectos familiares: organizar un cumpleaños, ahorrar juntos para las vacaciones, un festejo, cualquier cosa que les permita convivir y pensar juntos. Posicionarnos en lo divertido ayuda al estado de humor familiar.

 

Los hijos nacen, crecen y se independizan antes de que nos demos cuenta.
Recuerda: no somos perfectos y estamos todos aprendiendo y descubriendo nuevas maneras de relacionarnos y compartir así momentos gratos y divertidos cuando nos sea posible.