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La vida es un constante aprendizaje.

Permíteles resolver problemas de acuerdo a su edad y que vivan experiencias diversas todos los días.
Si sobreproteges a tus niños y no aprenden a resolver por sí mismos, no contarán con las herramientas necesarias para enfrentarse al mundo cada vez más demandante de personas responsables. Poco a poco estarás segura de que en situaciones que no estés tú presente ellos sabrán cómo actuar  responsabilizándose de sus propias consecuencias.

Para formar la independencia se empieza por las acciones más pequeñas y cotidianas.

Tips:

  • Desde que tu niño es capaz de sentarse sin ayuda, puede comenzar a comer cosas solo, como fruta suave picada, y poco a poco ir aprendiendo el uso de la cuchara.
  • Desde el año, y en especial una vez que camina, pídele que te ayude a guardar sus juguetes.
  • A partir de los 2 años, dale oportunidad de ayudar a vestirse: primero con lo que sea más fácil, después zapatos (como los tenis  o huarachitos que se ponen fácilmente)

 

Niños  de tres a seis años:

  • Ordenar sus cosas. Estas actividades incluyen cosas sencillas, como pedirles que recojan sus juguetes y coloquen los libros en su lugar después de usarlos.
  • Poner la ropa sucia en el cesto.
  • Elegir su ropa y vestirse solos.
  • Lavarse los dientes.
  • Ayudar a la hora de la comida.
  • Asistir en la compra del súper.
  • Apoyar en guardar en su lugar las compras del súper.
  • Dejar sus útiles escolares listos para el día siguiente.

Recuerda que la paciencia y la tolerancia de la imperfección es clave para darles el tiempo y espacio necesario para ir cumpliendo con sus responsabilidad de tareas pequeñas, no corras de prisa, fomentar el hábito lleva tiempo;  ya verás que el día de mañana serán  personas libres, seguras, autónomas, e independientes.

Una idea: cada noche antes de ir a la cama hay que revisar con ellos cómo rutina, que el área familiar y su recámara queden en orden. Este hábito será de gran ayuda para apoyar su tranquilidad antes de dormir.

Respira profundo y relájate  cada vez que tus hijos aprenden algo que sabes les ayudará en su autorealización.