Algunas características personales del niño que es víctima o victimario pueden ser:Falta de habilidades sociales
 
Pobre autoestima
Falta de habilidad para manejar indicadores sociales, como son leer las emociones en los otros.
Falta de empatía con los demás
Mal manejo de la frustración
Pobre capacidad de la postergación
Manejo inadecuado de sentimientos negativos
Poca expresión verbal
Falta de habilidades para negociar
Celos, envidia, coraje retenido
Necesidad de destrucción o autodestrucción
Necesidad de atención
 
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