La clave para ayudar a su niño a lidiar con los niño(as) que se enfrentan a ellos es ayudarles a recuperar su dignidad y su autoestima lesionada. Para ayudarle a mantener a los niños(as) agresores lejos de tu hijo(a), puedes darle a su niño(a) los siguientes consejos y actuar:

 

 

 

·        Controlar el enfado. Es natural querer reaccionar con gran disgusto cuando un niño(a) quiera agredir, pero eso es exactamente la reacción que este tipo de niños(as) agresores está buscando. Una reacción agresiva no solucionará el problema, más bien lo empeorará. Los niños(as) agresores quieren tener el control sobre las emociones de otros niños(as). Cada vez que obtienen una reacción del niño(a) al que agreden, añade leña al fuego a su capacidad de agredir – reaccionar disgustado solamente hace sentir al agresor más poderoso.

·        Evitar reaccionar con violencia física. Pon  énfasis en que tu hijo(a) no debe utilizar la fuerza física (como patalear, golpear o empujar) para lidiar con un niño(a) agresor. Esta reacción demuestra enfado y nunca se sabe cómo responderá el agresor. Es mejor estar al lado de otros niños, permanecer seguros y buscar ayuda de una persona adulta.

·        Actuar con valentía, alejarse de la situación e ignorar al Agresor. Dile a tu hijo(a) que mire a su agresor a los ojos diciendo palabras como “Quiero que dejes de molestarme ahora mismo”. Aconséja a tu hijo(a) a que se aleje de la situación ignorando futuras provocaciones.

·        Motiva a tu hijo (a) a que “camine erguido” con la frente en alto (este tipo de lenguaje corporal comunica el mensaje de que tu hijo(a) no es fácilmente vulnerable).

·        Ignorar los mensajes hirientes. Los correos electrónicos y los mensajes de los niños (as) agresores se fortalecen con las reacciones que desencadenan, y el alejarse de sus provocaciones o el ignorar mensajes hirientes y ofensivos, tu hijo(a) le estará comunicando a su agresor que a él o a ella no les importan sus provocaciones. Tarde o temprano, el niño(a) agresor se cansará o se aburrirá de tratar de molestarlo.

·        Utiliza el humor. Si tu hijo(a) está en una situación en la que tiene que lidiar con un agresor y no puede alejarse manteniendo la compostura, dile que haga uso del sentido del humor o que halague a su agresor con un cumplido para sorprenderlo repentinamente. Sin embargo, aconseja a tu hijo(a) a que nunca utilice el sentido del humor para burlarse de su agresor.

·        Hablar con un adulto. Si tu hijo(a) está siendo enfrentado por niños(as) agresores, hazle saber que es importante contarle a un adulto lo que está pasando. Los profesores, coordinadores de las escuelas y el personal que trabaja en la cafetería de la escuela pueden ayudar a detenerlo.

·        Hablar sobre el tema. Puede que ayude si tu hijo habla con un consejero o psicólogo en la escuela, con un maestro o un amigo – la persona que pueda proveer a tu hijo(a) el apoyo que necesita.

      Hablar puede ser una buena solución para los miedos y las

      frustraciones que pueden surgir cuando tu hijo(a) está siendo enfrentado

      por otros niños.

·        Utiliza un sistema de apoyo entre compañeros. Reunir ayuda de amigos o de un grupo puede ayudar tanto a tu hijo(a) como a otros niños(as) a enfrentarse a los agresores. Este tipo de niños busca el reconocimiento y el poder, después de todo, gran parte de los enfrentamientos tienen lugar alrededor de otros niños. Si el niño(a) agresor se mete con otro niño(a), díle a tu niño(a) que no apoye este comportamiento.

·        Díle a tu hijo(a) que haga planes de formar equipo con uno o dos amigos(as) de camino a la escuela, en el autobús, en los pasillos o en los recreos -donde quiera que tu hijo(a) piense que podrá encontrar al agresor.

·        Díle a tu hijo(a) que se ofrezca para hacer lo mismo por un amigo que esté siendo agredido por otro niño(a). Cuando una persona se expresa abiertamente en contra de un niño(a) agresor, ayuda a que otros se unan para apoyarlo y expresar también su opinión.

·        Apoya el desarrollo amistades uniéndose a organizaciones sociales, clubs o programas de deportes.

·        Motiva la visita de otros niños(as) a tu casa para que jueguen con los tuyos. Estar en un grupo con otros niños puede ayudar a que tu hijo(a) fortalezca su autoestima poniendo a su alcance un grupo más grande de amistades positivas con las que podrá pasar su tiempo y contar con su apoyo.

·         Obviamente, puede que tengas que intervenir en los casos donde las agresiones de niños(as) hacia tu hijo(a) sean persistentes. Habla a la escuela y da un seguimiento.

·         Este tipo de intervenciones puede incluir caminar a la escuela con tu hijo(a) y hablar con los maestros, consejeros en la escuela, o directores.

·        La seguridad de los niños(as) debe ser una preocupación para todos. Si  has intentado todos los métodos detallados anteriormente y todavía sientes la necesidad de hablar con los padres del niño(a) agresor, es mejor que lo hagas dentro del contexto de la escuela, donde un maestro o el director pueda ejercer como mediador.

 

·        Los estudios demuestran que las escuelas que se ocupan de este tipo de problemas tienen menos incidentes de acoso escolar.