• Las parejas emocionalmente inteligentes, conocen íntimamente el mundo de su compañero.
  • Recuerdan los eventos importantes de la vida del otro, mantienen la información al día a medida que los hechos y los sentimientos del compañero varían.
  • Los dos conocen los objetivos vitales del otro, sus preocupaciones y sus esperanzas.
    Sin esta información no podemos conocer a nuestra pareja.
    Y si no conocemos a esta persona, ¿cómo podemos amarla de verdad?

  • Del conocimiento surge no sólo el amor y la fortaleza para enfrentarnos las tormentas matrimoniales.
  • Las parejas que cuentan con un detallado interés por el otro, están mucho mejor preparadas para enfrentarse a las dificultades y los conflictos que puedan surgir.
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    Tomado del taller: Ya tenemos niños…. ¿y la pareja?