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Estudios psicológicos han revelado que la pérdida del esposo o esposa, ya sea por muerte o divorcio es uno de los eventos más estrujantes que le pueden pasar a alguien. El estilo de vida ha sido derrocado, e inmediatamente se tiene que crear una forma nueva de vida para sí mismo y para los hijos; también se tiene que combatir con el sentimiento normal de culpa, tristeza y enojo y además la pérdida personal.

Los padres que se están divorciando a menudo se preocupan acerca del efecto que el divorcio tendrá en sus hijos.

Durante este período difícil, los padres aun y con sus propios problemas, deberán estar conscientes de que son ellos las personas más importantes en la vida de sus hijos.

Mientras los padres pueden sentirse desconsolados o confundidos por su divorcio, invariablemente los niños se sienten asustados y confundidos por la amenaza a su seguridad personal.

 

¿Qué puede suceder?

  • Algunos padres se sienten tan heridos o abrumados por el divorcio que buscan la ayuda y el consuelo de sus hijos haciendo más difícil el proceso de recuperación.
  • Los niños con frecuencia creen que son la causa del conflicto entre su papá y su mamá; se debe aclarar que de ninguna manera ellos son el motivo de conflicto.
  • Muchos niños asumen la responsabilidad de reconciliar a sus papás y algunas veces se sacrifican a sí mismos en el proceso.
  • En la pérdida debido al divorcio, los niños pueden volverse más vulnerables tanto a enfermedades físicas como emocionales.
  • Los niños mayores pueden sentir tristeza y/o enojo al experimentar un sentimiento de pérdida.
  • Los problemas de comportamiento y su trabajo escolar pueden verse afectados.
  • Las disputas prolongadas acerca de la custodia de los hijos o la manipulación a los niños para que se pongan de parte del papá o de la mamá les pueden confundir pues se ven con dificultades para manejar la lealtad a sus padres.

 

¿Que hacer?

  • Por favor no hablen mal del otro frente a sus hijos.
  • Los padres deben observar las señales de estrés en su hijo o hijos.
  • Observen: los niños pequeños pueden reaccionar al divorcio siendo más agresivos, rehusándose a cooperar o retrayéndose en sí mismos.
  • Reconozcan que los niños saldrán adelante si saben que su mamá y su papá continuarán actuando como padres y que ellos los seguirán amando y educando aún cuando el matrimonio se termine y el padre y la madre no vivan juntos.
  • Tengan claro que la familia no se termina, continua siendo familia y demostrar interés en que todos estén bien es clave para la seguridad de los niños.
  • Las investigaciones demuestran que los niños se desarrollan mejor cuando los padres se preparan responsablemente y tienen la capacidad de cooperar para su bienestar y salir adelante.
  • El divorcio puede ser malinterpretado por los niños a no ser que los padres les digan con palabras sencillas y con el corazón lo qué está pasando, “papá y mamá tienen problemas de adultos y los dos seguiremos amándolos y siendo sus padres siempre.”
  • La obligación continuada de los padres por lograr la tranquilidad y el bienestar de los hijos es vital.
  • La psicoterapia para los niños de una pareja divorciada y para los padres divorciados es recomendada y puede ser de gran beneficio para todos.