Experimentos

 

“El abrazo debería  ser recetado por los médicos pues, hay un poder curativo en el abrazo que aún desconocemos.
El abrazo cura la preocupación, el mal entendido, el resentimiento, la angustia y la ansiedad.

El abrazo cura los resentimientos,
El abrazo cura el coraje,
El abrazo cura el cansancio y cura la tristeza;
Cuando abrazamos soltamos amarras, borramos en instantes las cosas que nos han hecho perder La Paz.
El abrazo nos dá esa Paz en el alma.

Cuando abrazamos dejamos de estar a la defensiva y permitimos que el otro se aproxime a nuestro corazón; los brazos abren los corazones y se acurrucan de una forma única, respiran profundamente hasta recuperar esa paz perdida.

No hay nada como un abrazo, un abrazo de “te amo”, un abrazo de “qué bueno que estás aquí”, un abrazo de “ayúdame”. Un abrazo de “hasta pronto”, un abrazo de “perdóname” y de “te perdono”, un abrazo de “cuánto te extrañé”, un abrazo de gracias, por entender… abrazos…que dicen más que las palabras: nos necesitamos y estamos aquí para apoyarnos para ser sensibles al otro.

Cuando abrazamos somos accesibles, somos sueños posibles. Somos humanos que nos decimos:
Si me importas!

El abrazo debería, sí, de ser recetado por los médicos, pues rejuvenece el alma y el cuerpo.

Nota: el abrazo durante la pandemia deberá tener su propio cuidado, siempre cuidándose  uno y siempre cuidando al otro.