Vejez:
Cuando la agudeza mental y la acción disminuyen, es tiempo de experimentar y manifestar cariño, afecto, amor y comprensión.
Muerte:
Forma parte de la vida, rebelarse es ir contra la propia naturaleza de la existencia. Sólo hay un camino: aceptarla.
Soledad:
Existe una manera de no sentirse abandonado: que es percibir a todos los humanos como parte de nuestra familia.
Alegría:
Está dentro de cada uno de nosotros. Sólo hay que mirar en nuestro interior, encontrarla y transmitirla.
Identidad:
No es la imagen que tenemos de nosotros mismos, ni la que proyectamos. Es nuestra naturaleza más profunda, ésa que nos hace ser buenos y cariñosos con quienes nos rodean.
Conflictos:
Minimizarlos; es muy difícil pelearse con alguien que no busca la confrontación.
Familia:
Requiere el esfuerzo constante de cada uno de sus miembros, ser generoso y reducir nuestro nivel de exigencia en lo no importante.
Deterioro físico:
Hay que aprender a valorarlo positivamente. Verlo como el principio de una nueva vida y no el principio del fin.
Relaciones sociales:
Es más fácil estar de buen humor que discutir y enfadarse. Lo ideal es seguir siendo como somos y utilizar siempre que podamos la franqueza y la amabilidad.
Felicidad::
Si la buscamos en el sitio equivocado, estaremos convencidos de que no existe cuando no la encontremos allí.
Matthieu Ricard… El Hombre más feliz de la Tierra