Experimentos

 

Toda la información y formación que un niño recoge a lo largo de sus primeros años se integra en su mente y en su corazón como parte de sí mismo, por lo tanto la vida de un niño gira alrededor de lo que aprende de la convivencia con sus papás, del respeto al ambiente familiar y social y lo que de ellos percibe.

Existen cinco elementos básicos que influyen en la formación del niño y le dejan una huella indeleble, ya que de aquí depende en gran medida la formación de su personalidad, de cómo se percibe a sí mismo y cómo percibe al mundo que lo rodea:

  1. La herencia genética.
  2. La alimentación saludable y la higiene de autocuidado.
  3. El afecto que recibe y que ofrece.
  4. La educación y formación de su carácter, con valores definidos como es la empatía, generosidad, gratitud, respeto y solidaridad.
  5. El ambiente emocional que vive que modula sus habilidades intelectuales, físicas, emocionales y sociales.

Los estudios demuestran que el ejemplo y las vivencias influencian su visión de la vida, aprende por medio de lo que ve, escucha, siente, actúa y se imagina como si fuera un rompecabezas que acomoda durante sus primeros años; el niño adapta esta información en su mundo interior y le da forma integrando poco a poco la formación de su personalidad.

El niño aprende a ver el mundo como lo enseñan sus padres, a temer y gozar con lo que sus padres temen o gozan, a amar lo que ellos aman y a valorar lo que ellos valoran, el niño es un espejo de lo que percibe durante los primeros años.

 

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