¡AGUAS CON EL PÁNICO!
En estos tiempos, es fácil caer presa del pánico: crisis, influenza, inseguridad... Y al puro estilo mexicano, es muy sencillo limitarse a ser autocondescendientes. “Pobres de nosotros que vivimos tiempos tan duros.” “Pobres de nuestros hijos para quienes el mundo cada día es más difícil.”
¡Basta, cortemos el círculo vicioso! En lugar de compadecernos por lo que les tocará a nuestros hijos, ¿nos hemos preguntado qué hijos le dejaremos al mundo? En vez de tener tanto miedo que tememos casi salir o frecuentar los sitios de siempre, ¿nos hemos puesto a trabajar activamente por mejorar la seguridad en nuestra colonia o en la escuela?
Como mexicanos, en especial en este mes que con tanta alegría celebramos la patria, nos toca caer en cuenta que no sólo tenemos derechos, sino también obligaciones, responsabilidades que no podemos dejar en manos de otros.
Formarnos como padres, educar a nuestros hijos, participar en nuestra escuela, colonia, asociación profesional o gubernamental, eso es lo que nos toca.
Dejemos de tener miedo por el exterior o por las decisiones de otros. Tomemos las riendas de nuestro destino y ¡VIVAMOS LA VIDA CON ESPERANZA!
“Teníamos nada delante de nosotros, teníamos TODO delante de nosotros."
Charles Dickens


