.
La autoestima se deriva de tener un sentido de pertenencia, creer que somos capaces, y saber que nuestras contribuciones son valiosas y valen la pena.
Algunas veces nos sentimos bien con respecto a nosotros mismos y a veces no. Lo que realmente estamos tratando de enseñarles a nuestros hijos son habilidades para la vida .
TIPS.
Ofrece amor incondicional. La autoestima de un niño florece con el tipo de cariño sin ataduras que dice, “Te quiero, no importa quien seas o que hagas”.
Ofrece atención. No tiene que tomar mucho tiempo; solo significa tomar un momento si el está tratando de hablar, con conversar y contestar a su pregunta con contacto visual, para que quede claro que estas realmente escuchando lo que está diciendo.
Enseña limites. Que sepa que algunas reglas familiares están escritas en piedra la ayudará a sentirse más seguro. Quizá te tome constantes repeticiones de tu parte, pero entenderá con práctica. Sólo se claro y consistente y muéstrale que confías en el y esperas que haga lo correcto.
Ofrece opciones. Una buena regla de dedo. Deja que tu niño escoja entre dos posibilidades, ya que demasiadas opciones puede ser abrumador. El ganará confianza con cada oportunidad de tomar una decisión. El permitirle saber que tienes fe en su juicio incremente la autoestima y seguridad en tu pequeño.
Apoya los riesgos sanos. Alienta el que tu niño explore algo nuevo, como probar una comida distinta, encontrar un mejor amigo, o bajar por un resbaladero. Aunque siempre exista la posibilidad de fracaso, sin riesgo hay muy poca oportunidad de éxito.
Permite que sucedan errores. La contraparte de tener opciones y tomar riesgos es que algunas veces tu niño comete errores. Estas son lecciones valiosas para su confianza, además le hace más fácil aceptar sus propias deficiencias.
Busca el éxito. Dándole a tu hijo los recursos para que pueda atender sus propias necesidades, le ayudas a fomentar independencia y orgullo en su habilidad para hacer cosas por si mismo.
Celebra lo positivo, “Nina recogió todos sus juguetes hoy”. “Gracias por esperar tan pacientemente en la fila”. Esto va a aumentar su sentido de logro y valor propio y le permitirá saber exactamente lo que hizo bien.
Cree en tu niño. Todos los niños necesitan el tipo de apoyo de sus seres queridos que señale, “Yo creo en ti, te veo intentando. ¡Sigue adelante!” El apoyo significa reconocer progreso – no solamente recompensar el logro. Demasiado elogio puede minar la autoestima porque puede crear presión de actuar con una continua necesidad de aprobación de otros. Así que detén el elogio y ofrece un apoyo liberador; le ayudará a tu niño a acrecentar un sentimiento positivo hacia el mismo.


