¿Qué es el apego?:
Se llama apego al vínculo que se establece entre la madre y su hijo recién nacido, a través del contacto de ambos piel con piel, durante la primera hora después del parto. Este es el momento ideal ya que ambos están despiertos y alertas en lo que se llama “período sensible”.
La mamá, que ha esperado durante nueve meses ver a su bebé, tiene niveles muy elevados de ocitocina -hormona llamada del “enamoramiento”- que facilita el vínculo con el hijo. Si puede tocarlo inmediatamente, se le desarrolla precozmente el sentimiento maternal, que no siempre surge en forma instantánea. A su vez, el niño la reconoce como su mamá.
Cómo se logra:
Antes de cortar el cordón, el bebé es puesto sobre la madre, quien es capaz de mantenerlo con la temperatura adecuada.
Una vez que el cordón se corta, el bebé es examinado y entregado nuevamente a la mamá. Como el niño está despierto, madre e hijo se miran y se reconocen. Este contacto piel con piel, mirada con mirada, es el primer paso para crear un fuerte lazo entre la madre y el hijo. Después de unos treinta minutos, al bebé le da hambre y busca instintivamente, guiada por el olor. La mamá le da calostro, que todavía no es leche, alimento que le da todo lo que necesita en este momento, especialmente defensas. Al mamar el bebé, se vuelve a secretar ocitocina en la madre, que contrae el útero y reduce el sangramiento post parto.
Luego de un rato, al niño le da sueño y se queda dormido. Es el momento en que las enfermeras se lo llevan a la sala de cuna para supervisarlo. Es también cuando a la mamá necesita descansar por el cansancio del parto.
Consecuencias:
El “apego” favorece la secreción de hormonas que se relacionan con lo que llamamos “instinto maternal”. Esto ayuda a que la madre reconozca las necesidades del recién nacido y pueda responder a ellas adecuadamente. Se logra que ella se siente más segura y disminuye el riesgo de depresión post parto.
- El bebe puede desarrollar sin interferencias su instinto natural para tomar leche. Tendrá más facilidad para ubicarse en la posición correcta, por lo que la lactancia se dará en forma adecuada.
- Desarrolla en el niño hormonas digestivas que favorecerán una mejor absorción de los alimentos y aprovechamiento de las calorías.
- Ayuda a formar fuertes lazos de amor y unión entre la madre y el hijo, que apoya a su relación futura.
Para saber valorar:
- Después del nacimiento, el bebé se encuentra en un estado llamado “de alerta tranquilo”. No se mueve, pero sus ojos están abiertos y brillantes.
- El bebé es capaz de ver lo que está a 20 centímetros de sus ojos.
- Está comprobado que reconoce la voz de su mamá mucho antes de nacer y ello lo calma.
- Desde un comienzo, el recién nacido se mueve y comparte el ritmo del lenguaje de sus padres, cuando le hablan.
- Numerosos estudios muestran que lo primero que hace una madre cuando recibe a su hijo es “revisarlo”, tocarle brazos, manos, piernas. El recién nacido también reconoce a su madre por el olor. Este lo guía a la hora de tomar su leche y el contacto piel con piel lo ayuda a mantener la temperatura.
El apego después...
El apego es sólo el primer paso de una relación que se va construyendo con el tiempo. Si no se puede hacer en el momento del parto, porque éste ha sido difícil, estará en una incubadora, no significa que la relación madre-hijo vaya a tener problemas. El apego se puede establecer cuando la mamá recibe al niño en sus brazos, o a través de los agujeros de la incubadora o incluso semanas después en la casa, aún si es adoptado.


