Aunque durante esta época decembrina generalmente hay todo en el aire menos paz... ¡no tiene que ser así!
La temporada navideña es tiempo de reflexión, de perdón, de alegría y esperanza. Y nosotras, como mamás, podemos hacer pequeños cambios en nuestra rutina familiar que harán una gran diferencia.
Algunos tips:
- Tómense un momento al día para admirar el árbol de Navidad. Con pocos o muchos adornos es SU árbol y eso lo hace el más especial y hermoso de todos.
- Contemplen todas las noches antes de irse a acostar el Nacimiento que hayan colocado en tu casa. Toma sólo 5 minutos más y puede traer la paz al corazón de todos.
- Ya que estén los niños de vacaciones y no sepas ni qué hacer con ellos, ponlos a hacer recaditos y tarjetitas navideñas. No tienen que estar perfectas... el chiste es que sean muy personales y "artísiticas". Le darán un mayor significado a los regalos familiares.
- No te agobies por "quedar bien" con todo mundo, horneando galletas frenéticamente. A veces una visita espontánea y un abrazo caluroso es mucho más significativo. Piensa: el tiempo que dedicaste a estar metida en la cocina lo puedes aprovechar mejor para estar con los que realmente quieres.
- En la medida de lo posible, deja tardes o mañanas libres para disfrutar con tus hijos: ver una película juntos, salir al parque, comer un postre (fácil de preparar) que les guste a todos... ¡disfrutar verdaderamente en familia!
¿Qué es una Navidad feliz? Aquélla en donde el centro no es uno mismo... ¡Ánimo: claro que se puede!
Gracias a Alice Contró por su reflexión!


