Estudios sobre la sana participación de padres de familia en la vida escolar señalan que una implicación activa se materializa en:
* Una mayor autoestima de los niños
* Un mejor rendimiento escolar
* Mejores relaciones padres-hijos
* Actitudes más positivas de los padres hacia la
escuela.
* Los efectos repercuten incluso en los maestros,
porque los padres consideran que los más competentes son quienes trabajan con
la familia.
La comunicación entre la escuela y los papás ayuda a tener la información
de cuáles son los objetivos que se pretenden conseguir, de los métodos que se
utilizan y del modo en que se desarrollan los procesos formativos y educativos.
asesorias@aprendoyeduco.com
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