Los padres estamos constantemente buscando maneras de relacionarnos mejor con nuestros hijos, educarles en aquello que consideramos importante para su futuro, marcarles límites, proveerles la debida orientación, ayudarles a enfrentar sus problemas, etc... Pero, ¿nos tomamos el tiempo para llegar a conocerles? Solemos pensar que son "extensiones nuestras"... cuando son personas independientes y únicas, con sus propios pensamientos, sentimientos, fortalezas y debilidades, metas y sueños.
El primer paso para educar a un hijo es descubrirlo como persona: quién es, qué le apasiona. a qué le teme, en qué se destaca, con qué sueña, qué le cuesta, qué espera de la vida, cómo se ve a sí mismo y a su entorno.
Test ¿lo conozco realmente?
-
¿Qué comida le gusta más?
-
¿Cuál es su pertenencia (juguete/libro/prenda) favorita?
-
¿Quién es su mejor amigo?
-
¿En qué tareas de la casa le disgusta colaborar: secar los platos, sacar la basura, ordenar su recámara?
-
¿Qué asignatura escolar le da más trabajo?
-
¿Para qué es bueno? (¿Cuenta buenos chistes? ¿Tiene memoria prodigiosa? ¿Es encantador en las reuniones?)
-
¿Para qué es malo? (¿No sabe bailar? ¿Comete muchos errores de ortografía? ¿Saca malas fotos?)
-
¿Qué no le gusta de la gente?
-
¿Qué le enoja?
-
¿Qué le entristece?
-
¿Qué le avergüenza?
-
¿A qué le teme?
-
Si pudiera pedir tres deseos ¿qué piensas que pediría?
-
¿Cuál fue el último mal momento que pasó?
-
¿Cuál fue su mayor alegría?
-
¿De qué logro se siente más orgulloso/a?
-
¿Hasta dónde sería capaz de mentir para que tu no te enojes?
-
¿Qué persona fuera del hogar influye más en él/ella?
A veces el tremendo estrés que nos acompaña día a día no nos permite estar cerca de ellos como quisieramos, implica hacer un esfuerzo, que vale la pena.
-
En el conocimiento de los hijos, reside gran parte del éxito de su formación.
La educación de un hijo no es más que un proceso de descubrimiento que permite a los padres explorar, canalizar y potenciar las virtudes y cualidades de sus hijos.
Un padre que conoce muy bien a sus hijos está mejor preparado para estar presente, entender, apoyar, acompañar, contener, orientar, dar, estimular, limitar y amar.


