Uno de los principales recursos que brinda la naturaleza es el suelo, ya que en él crecen y se desarrollan las plantas. La formación de los suelos depende de un largo y complejo proceso de descomposición de las rocas, en el cual intervienen factores físicos, químicos y biológicos. Está constituido por elementos diversos como partículas minerales, materia orgánica y organismos vivos: lombrices, bacterias, raíces y muchos otros. El suelo está vivo y su vida depende, en gran parte, de nosotros.
Para evitar la degradación de los suelos es necesario:
Restituir, por medio del abono orgánico, los nutrientes que van siendo extraídos por las plantas o que son arrastrados por las aguas.
Evitar las talas así como las quemas, si quitas siembra el doble.
Proporcionar al suelo la cobertura vegetal necesaria para evitar la erosión.
Evitar la contaminación que provoca el uso de productos químicos en la actividad agrícola.
Utilizar técnicas de protección del suelo: agricultura orgánica, reforestación, cercas vivas, rotación de cultivos.
Ian Wolff Westrup


