Las gelatinas son un alimento muy atractivo para los niños ya que tienen una consistencia muy suave y unos sabores muy agradables al paladar.
Existen en el mercado nuevas variedades de gelatinas, sobre todo dirigidas a los niños, a las que añaden abundantes azúcares: azúcar, jarabe de glucosa, jarabe de fructosa, aspartame. Estos últimos ingredientes en concreto, contienen el doble de azúcar que la versión tradicional. Por esto, conviene analizar bien las etiquetas de los productos y no dejarse llevar tan fácilmente por la publicidad.
Muy fácil de preparar en casa
La gelatina se obtienen de la mezcla de 2 tazas de agua y dos sobres de una sustancia en polvo llamada grenetina.
La grenetina se remoja con un poco de agua hasta formar una mezcla espesa. (5 minutos)
Esta mezcla se agrega con el resto del líquido a fuego bajo hasta disolverla completamente.
El agua se puede sustituir por leche, yogur, cremas batidas o zumo de fruta e incluso se puede añadir a la mezcla trozos de fruta con el fin de mejorar su valor nutritivo.
Esta puede ser la manera de que los niños coman más frutas de una manera muy original.


